Louise L. Hay es una de las grandes maestras que ha iluminado el camino del desarrollo personal y la sanación interior. Su legado ha tocado el corazón de millones de personas en todo el mundo, recordándonos el inmenso poder que habita en nuestros pensamientos, en la autoaceptación y en la compasión amorosa hacia nosotros mismos. A través de su obra, nos invitó a mirar la vida con ojos de amor y responsabilidad consciente, enseñándonos que somos co-creadores de nuestra realidad. Para quienes transitamos el camino del crecimiento interior, su mensaje sigue siendo una fuente viva de inspiración y guía.
Su propia vida es un testimonio profundo de transformación. Nacida en 1926, atravesó una infancia y adolescencia marcadas por la escasez y el dolor, viviendo experiencias de pobreza y abuso que dejaron huellas profundas en su ser. A los 15 años decidió irse de su hogar, buscando nuevos horizontes en Chicago y luego en Nueva York, donde trabajó como modelo y más tarde conoció a Andrew Hay, con quien estuvo casada durante 14 años. Tras su divorcio, comenzó un camino de despertar espiritual, estudiando la Ciencia de la Mente y profundizando en la meditación.
En la década de 1970 inició el trabajo que hoy conocemos, investigando la conexión entre los estados emocionales y los síntomas físicos, y creando afirmaciones positivas como herramientas de sanación. A los 50 años publicó su primer libro, Sana Tu Cuerpo, y en 1984 lanzó Tú Puedes Sanar Tu Vida, obra que se convirtió en un fenómeno mundial con más de 50 millones de copias vendidas. Sus libros no solo ofrecen conocimientos, sino que funcionan como verdaderos mapas para la vida y la transformación personal.
El corazón de su enseñanza es simple y profundamente poderoso: cada pensamiento que sostenemos está moldeando nuestro futuro. Creamos nuestras experiencias a través de lo que pensamos, decimos y creemos. Cambiar nuestra mente, según Louise, es abrir la puerta a una vida más amorosa, consciente y plena.
30 frases y afirmaciones que amo de Louise
- Cada vez que emites un juicio o una crítica, estás enviando algo que terminará por volver a ti.
- Creamos situaciones y después renunciamos a nuestro poder culpando a otros de nuestras frustraciones. No hay persona, lugar ni cosa que tenga ningún poder sobre nosotros. En nuestra mente, sólo pensamos nosotros.
- Cada pensamiento que pensamos está creando nuestro futuro.
- Tienes el poder de sanar tu vida y necesitas saberlo. Pensamos a menudo que somos impotentes, pero no lo somos. Siempre tenemos el poder de nuestra mente… Reclama y usa conscientemente tu poder.
- Me concedo el don de librarme del pasado y me adentro con júbilo en el Ahora.
- Mira los problemas en tu vida. Pregúntate, “Qué tipo de pensamientos estoy teniendo que están creando esto?”
- Te has estado criticando por años y no ha funcionado. Intenta la aprobación de ti misma y mira lo que ocurre.
- Todos los eventos que has experimentado en tu vida hasta este momento han sido creados por tus pensamientos y creencias que has tenido en el pasado. Fueron creados por los pensamientos y palabras que usaste ayer, la pasada semana, el pasado mes, el pasado año.
- Estoy en el lugar correcto, en el momento adecuado, haciendo lo correcto.
- Yo crezco espiritualmente cuando acepto responsabilidad por mi vida.
- El amor nunca está afuera nuestro; el amor está adentro nuestro.
- El resentimiento, la crítica, la culpa y el miedo aparecen cuando culpamos a los demás y no asumimos la responsabilidad de nuestras propias experiencias.
- No hace falta saber cómo perdonar. Basta estar dispuesto a hacerlo, del cómo ya se ocupará el universo.
- Todos somos maestros y alumnos. Pregúntate: ¿Qué vine a aprender aquí y qué vine a enseñar?
- En lo más profundo de mi ser hay un infinito manantial de amor.
- Si no te amas total, entera y plenamente, es porque en algún momento aprendiste a no amarte. Pero puedes desaprenderlo. Empieza a ser amable contigo ahora mismo.
- Nosotros creamos nuestras experiencias, nuestra realidad y todo lo que hay en ella.
- Si conocieras el poder de tus palabras, tendrías más cuidado con lo que dices.
- No importa lo que digan o hagan los demás. Lo que importa es cómo elijo reaccionar y lo que elijo creer acerca de mí mismo.
- Estoy dispuesto a deshacerme de cualquier necesidad de lucha o sufrimiento. Merezco todo lo bueno.
- Hay un nivel en el que ser víctima es maravilloso, porque entonces los responsables son los demás, y no nos corresponde a nosotros hacer cambios. No es mucho lo que podemos hacer por la gente que se siente culpable. O aceptan la información o no la aceptan. Deja que hagan lo que quieran. No es tuya la responsabilidad de que se sientan culpables.
- La puerta de mi corazón se abre hacia dentro. Paso del rencor al Amor.
- Hoy escucho mis sentimientos y soy amable conmigo misma. Sé que todos mis sentimientos son mis amigos.
- El pasado ha terminado, ya no tiene poder en el presente. Los pensamientos de este momento crean mi futuro.
- Consigo la ayuda que necesito, y ésta puede llegar de cualquier parte. Mi sistema de apoyo es sólido y afectuoso a la vez.
- No hay problema, ni demasiado grande ni demasiado pequeño, que el amor no pueda resolver.
- Estoy dispuesto a curarme. Estoy dispuesto a perdonar. Todo está bien.
- Cada día me ofrece una nueva oportunidad. El ayer ya ha concluido. Hoy es el primer día de mi futuro.
- Al perdonarme a mí mismo me resulta más fácil perdonar a los demás.
- Me perdono por no ser una persona perfecta. Vivo de la mejor manera que sé.
¡EN EEKE MAI EA!
¡Te quiero tanto!
Patricia
